martes, 27 de septiembre de 2011

LA CARNE


La carne seductora,
¿Qué seria de nosotros sin ella?
la gran complace dora,
la actora,
compositora de una vida bella,
cada vez mas cautivadora.



¿Sin ella que seria de los vinos,
de los licores fuertes,
de la dulce compañía,
de los manjares finos?
¿de que me serviría verte,
Mientras la muerte me ceñía?



¿Qué objeto tendría la música motivadora,
las hierbas con sus miles de sueños,
el amor que estimula al corazón?
si es de la vida su portadora,
el reloj del que no podemos ser dueños.
por mas que busquemos la razón...



Hallar pensamientos asombrosos,
olvidar la muerte.
Para terminar esperándola con el mas grande anhelo,
entre recuerdos borrosos,
de una carne inerte,
que gamas quiso quitarse el velo.


27-09-11
Se fue mi abuelo
porque simplemente
se agoto su carne.

ENGAÑO


Quieren que piense como maquina
y que sea un ser humano,
no quiero ser una maquina,
ni un ser humano.



Mi labor me ha mantenido con vida,
el errar en la vida es la muerte;
creo que aun me queda alguna motivación valida,
solamente ante la sociedad inerte.



Mis sueños se desvanecieron,
semejantes a una nube de humo casi transparente.
Como a mi carne jamas vencieron,
la complaceré, ya que no pude con mi mente.

lunes, 19 de septiembre de 2011

NOCHE SIN LUNA


Mi dama deseada;
¿porqué me abandonaste?
corriste el velo y escapaste;
llena de infinitas luces dejaste tu morada.


Mi corazón desahuciado,
sin tu luz perdido en la oscuridad,
sin tu compañía zozobra en la soledad;
en la inmensidad mi pensamiento se ha escapado.


La razón me abandona,
la fantasía soñada,
mi realidad acorralada,
¡la peligrosa zona!



Cuantas luces titilantes,
a donde veo están ellas,
cada vez mas bellas,
cada vez mas brillantes.



El frío aumenta,
sin tu compañía abandonado,
a mi cuerpo desabrigado,
la vida tiempo le renta.

lunes, 5 de septiembre de 2011

TU COMPAÑIA



Oh la interminable espera,
por hablarte y escucharte,
por tan solo verte; hechicera.

Detienes mi vida,
mientras que transcurre el tiempo exasperante;
¡ah!, ¡mi voluntad perdida!.

Y con el pasar de las horas,
a mi corazón desahuciado
que a gritos te implora. ¿Recurrirás?



Hasta que al fin te siento,
éxtasis supremo alucinado;
la melodía de nuestro juramento.