Sueño perdido,
fantasía adquirida,
recayendo en el vicio,
inmenso, perdido.
¡Tierra árida,
Profundo precipicio!
El tiempo, adquirida maldición;
recordándome que llegara la muerte
a tacharme de su lista,
ante su visión
soy otro ser inerte,
insignificante a su vista.
Mi sueño no perderé,
mi voluntad realizare,
por siempre viviré,
jamás moriré,
en tus sueños estaré,
nunca me desvaneceré.
En alucinantes poesías,
daré vida a mis fantasías,
las mentes doblegadas,
serán mis eternas moradas,
en corazones conquistados,
dejare mis recuerdos atados.