por hablarte y escucharte,
por tan solo verte; hechicera.
mientras que transcurre el tiempo exasperante;
¡ah!, ¡mi voluntad perdida!.
a mi corazón desahuciado
que a gritos te implora. ¿Recurrirás?
Hasta que al fin te siento,
éxtasis supremo alucinado;
la melodía de nuestro juramento.