No permitas que se seque tu corazón,
vive cada día con pasión.
Así no valores mis actos,
no olvides nuestros pactos;
se feliz eternamente,
así yo desaparezca de tu presente.
Si en alguna de tus jornadas,
sientes en tus latidos,
algunas de las palabras soñadas,
de mis anhelos abatidos
y deseas que regrese,
mi alma que hoy perece.
No dudes en buscarme,
tú sabes cómo encontrarme.
Mi corazón volverá a latir,
si te vuelve a sentir.