Desbordante fantasía,
alucinantes pensamientos;
cada vez que maldecía,
astillando sentimientos.
Pluma encantada,
pon en mi mano
todas las palabras.
Que a mi mente atada
y a mi cuerpo vano
un día tu puerta abras.
Has dependiente,
a mi cerebro,
de todos tus trazos.
Cándidamente
con mi pluma enhebro,
mágicos lazos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario